“Dios se puso de pie y se fue”: una invitación a la espiritualidad adulta
Comprar en Amazon Hay libros que nacen para responder preguntas, y hay libros que nacen para acompañar a quienes ya no encuentran respuestas en los lugares de siempre. Dios se puso de pie y se fue , de Lioren Sael , pertenece a esta segunda categoría: no promete certezas, no ofrece fórmulas, no intenta reconstruir un edificio doctrinal. Su propósito es otro, más íntimo y más honesto: abrir un espacio donde la fe pueda respirar sin miedo, sin culpa y sin la presión de encajar en estructuras que hace tiempo dejaron de sostener. Este libro surge en un territorio que muchos conocen pero pocos se animan a nombrar: ese momento en el que la imagen de Dios que heredamos se levanta de la mesa, y lo que queda es una silla vacía. No es un abandono, no es una renuncia, no es un gesto de rebeldía. Es, más bien, un punto de inflexión. Un instante en el que la espiritualidad infantil —la que se sostiene en certezas externas, en obediencias rígidas, en silencios impue...